La inversión con perspectiva de género, que se enfoca en metas como cerrar la brecha de género en pagos y colocar más mujeres en las juntas de consejo, aumentó de US$100 millones en activos públicos en 2014 a US$910 millones en 2017. Los activos públicos y privados para 2017 arrojaron un total superior a US$2,000 millones. Esta es sólo una de las áreas en las que ESG está mostrando un rápido crecimiento.
Como parte de la estrategia operativa, ESG puede ser muy recomendable para la creación de valor a largo plazo, pero los inversionistas y líderes de las compañías se basan en datos e información sobresaliente de gobierno corporativo para evaluar efectivamente la posible relación entre indicadores clave y desempeño de la compañía. Ese llamado de atención, junto con el crecimiento de las inversiones, ha puesto a la perspectiva de ESG en el radar de RI.
ESG está determinando el gobierno y la transparencia corporativa
De acuerdo con el recientes reporte de BNY Mellon, 2017 Global Trends in Investor Relations, los inversionistas en ESG están a la par con los inversionistas pasivos (quienes rastrean índices tales como el fondos cotizados en las bolsas) en lo que se refiere al enfoque de los DRI. Globalmente, la proporción de compañías que buscan inversionistas pasivos e inversionistas en ESG es de 32% y 34% respectivamente. El alcance global de ESG ha crecido hasta 4% desde 2015, cuando fue la anterior encuesta.
Un principio común para guiar la inversión en ESG es que un mejor análisis de gobierno corporativo ayuda a los inversionistas a descartar compañías con amenazas en el valor a largo plazo. Cuando RI se enfoca en ESG tiene la oportunidad de hacer de un valor sostenible parte integral del crecimiento y éxito de su compañía. De hecho, 42% de los encuestados en el estudio de BNY Mellon espera que el reporte sobre ESG sea parte de los tres principales componentes de RI para la siguiente década. Probablemente la atención de los inversionistas, junto con el mayor escrutinio reglamentario y las exigencias del público, se encuentren entre las tres fuerzas principales que produzcan este cambio hacia una mayor transparencia constante. Entre las compañías que interactúan específicamente con inversionistas en ESG, el 45% cuentan con una estrategia escrita para comunicar regularmente a los inversionistas clave los asuntos sobre gobierno corporativo. En comparación, sólo un promedio global de 33% de quienes no han atraído específicamente inversionistas en ESG han tomado esta medida. El reporte también indicó que las compañías que establecen contacto con inversionistas en ESG tienen mayor probabilidad de cuidar su evaluación en ESG, en contraste con el promedio global.
Los cambios en Asia-Pacífico propician una administración más comprometida
Los DRI de Asia-Pacífico se destacan en su actividad de divulgación, ya que el 48% de las compañías de esa región hacen esfuerzos por establecer comunicación con los inversionistas de ESG — porcentaje que triplica la cantidad observada en América del Norte, Europa y América Latina—. Los escándalos corporativos y los cambios recientes en Asia han propiciado que la región aumente su atención en ESG gracias a un nuevo marco administrativo que se concluyó a principios de 2017. Japón, en particular, se ha destacado por adoptar anticipadamente este nuevo marco.
En Japón, el 82% de los encuestados afirmó que su consejo directivo se ha reunido con los inversionistas en los últimos 12 meses, porcentaje notablemente superior al de los encuestados del resto del mundo (53%), en Estados Unidos (38%) Europa Occidental (52%). Si bien ese nivel de compromiso es notable, las firmas de ese país especializadas en relaciones con los inversionistas se muestran menos interesadas en otros enfoques. Los encuestados japoneses profesionales de las relaciones con los inversionistas tenían menos relación con las firmas asesoras apoderadas que los encuestados del resto del mundo, siendo sólo 29% en comparación con el 50% global. (Europa occidental reportó 67% y Estados Unidos 50%).
Esta podría ser una oportunidad perdida para Japón, ya que el informe para los accionistas constituye una plataforma ideal para que las compañías demuestren la fortaleza de su actividad en ESG, otras prácticas implementadas que generan valor y, fundamentalmente, la razón por la que los inversionistas deberían respaldar la estrategia de la compañía.
Los datos y análisis ofrecen claridad y perspectiva La inversión en ESG como estrategia no ofrece una lista de asuntos universales para cumplir ni propone una sola solución para múltiples temas. Más bien se trata de que los inversionistas y líderes de las compañías utilicen los datos para identificar y rastrear indicadores clave de desempeño en áreas determinadas que podrían impulsar el crecimiento de la compañía. Por lo tanto, atraer capital de inversionistas interesados en ESG requiere la gestión efectiva de estos KPI y la comunicación constante del desempeño.
Bloomberg ofrece varias herramientas innovadoras para facilitar el análisis y debate sobre los datos, ayudando a los participantes a desarrollar estrategias para la sustentabilidad y asuntos relacionados con ESG en mercados financieros competitivos. Por ejemplo, el Gender-Equality Index (GEI, índice de Igualdad de Género) de Bloomberg, es la única fuente de datos integral y de calidad para inversión que existe en el mundo acerca de igualdad de género. El GEI ofrece un marco estandarizado para analizar los datos y rastrear el avance de una firma en lo relacionado con igualdad de género en el entorno laboral en comparación con su competencia.
La demanda de este tipo de divulgación constante de información sobre ESG también ha propiciado iniciativas de colaboración a lo largo de todo el espectro de temas sobre ESG, como la Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD, Fuerza de tareas sobre informes financieros relacionados con el clima), presidida por Michael Bloomberg. TCFD publicó recomendaciones en junio de 2017 sugiriendo a las compañías que presentaran los riesgos y oportunidades en torno al cambio climático. Análisis y datos sólidos pueden servir en gran medida a determinar si los KPI tienen un vínculo creíble o simplemente casual con el desempeño financiero de la compañía. A medida que los inversionistas continúan anticipando las ventajas financieras a largo plazo para las compañías con alta calificación en ESG, se incrementará el valor de los análisis constantes y confiables para determinados indicadores de desempeño.