Abril de 2019: La Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS, por sus siglas en inglés), un grupo de 72 bancos centrales y supervisores y 13 observadores de organizaciones internacionales, publicó "Un llamado a la acción: El cambio climático como fuente de riesgo financiero". En el informe, la NGFS animó a todas las empresas que emiten deuda pública o acciones, así como a las instituciones del sector financiero, a divulgar información según las recomendaciones del TCFD.
Octubre de 2019: La Unión Europea lanzó junto con las autoridades pertinentes de Argentina, Canadá, Chile, China, India, Kenia y Marruecos, la Plataforma Internacional de Finanzas Sostenibles (IPSF). El IPSF tiene como objetivo promover las mejores prácticas en torno a las taxonomías, las divulgaciones, las normas y las etiquetas para ampliar la movilización del capital privado hacia inversiones sostenibles. En la actualidad, el IPSF cuenta con 17 miembros que representan el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero, el 50% de la población mundial y el 55% del PIB mundial. La mayoría de los miembros también han establecido requisitos normativos para la divulgación del clima.
Febrero de 2020: A nivel mundial, la 26ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) incluyó la implementación del TCFD en su agenda de financiación privada. En su discurso en el lanzamiento de febrero de 2020 de la agenda de financiación privada de la COP26, Mark Carney, ex director del Banco de Inglaterra y asesor financiero del Primer Ministro para la COP26, alentó a las empresas a informar sobre un conjunto completo de divulgaciones del TCFD en el ciclo de informes 2021-2022.