El enviado especial de la ONU, Mark Carney, dijo que más empresas deben emular a AIB para garantizar que cada decisión financiera que tomen tenga en cuenta el cambio climático. Añadió que hacerlo es crucial, ya que el TCFD es completamente voluntario para las empresas.
"Parte de lo que estamos haciendo para la COP26 es determinar las vías para hacerla obligatorio, para hacerlo más completo", dijo Carney.
Este esfuerzo implica colaborar con los organismos internacionales de normalización, como las NIIF, para crear normas mundiales para la elaboración de informes de sostenibilidad, al tiempo que se intenta crear una vía para que los reguladores financieros establezcan requisitos de divulgación acordes con el marco del TCFD.
Hunt subrayó que los reguladores desempeñan un significativo papel a la hora de ayudar a la industria financiera a progresar.
Los reguladores deben desempeñar un papel muy claro en nuestro propio sector en relación con la forma de asignar pesos a los riesgos y de integrar el riesgo climático en la estabilidad de las instituciones", dijo.